“He sido un hombre afortunado: nada en mi vida me fue fácil”
Sigmund Freud
Pensaba dedicar una entrada del blog a la crisis, pero el
tema ya nos tiene bastante saturados.
Me gusta pensar más bien en las oportunidades que la crisis
que atravesamos nos ofrece. Entiendo que nos imponga renunciar a parte de lo
que tenemos y somos, pero porque no intentar ver esto como una posibilidad de
cambio, de vuelta a descubrirnos y ponernos a prueba, como un impulso al
crecimiento?
Esa reflexión fue la que nos llevó a proponernos el reto de
hacer solidario nuestro Camino de Santiago. Convertir la angustia y la
desesperanza por un futuro incierto en fuerza creativa y renovadora, como
cuenta Herman Hesse en El lobo estepario
“Que el grito de la vida en tu interior se transforme en amor para los que te
rodean”.
No nos quedemos estancados en la crisis, atemorizados, al
ralentí! Hay que sacar coraje para ver
que existe siempre algo por lo que merece la pena arriesgarse. “Arriesgarse…Quizás
el verdadero riesgo es no arriesgarse” (Álex Rovira).
Actuar es ser valiente, buscar excusas a la apatía es ser
cobarde. Séneca mismo, hace dos milenios, apuntó “No es que no nos atrevemos porque
las cosas son difíciles, sino que las hacemos difíciles cuando no nos
atrevemos, cuando nos sentimos desmoralizados”.
¡Tan actual esta consideración!
Este proyecto me ha dado mucha vitalidad y alegría en un
momento de plena crisis profesional y, como no, alta en la lista del paro. No
puede salir mal, aunque sea por toda la energía positiva que genera y le
dedicamos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario